- Impotencia de los docentes=
incapacidad de ejercer su autoridad basada
muchas veces en el temor a los alumnos.
- Y como contrapartida una
supuesta “democratización” de los vínculos, que esconde muchas veces el
abandono de las tareas específicas del adulto en la escuela, que son cuidar y
educar.
Son muchas las
preguntas
¿Cómo
pasar de la crítica al autoritarismo al ejercicio de la autoridad?
¿Cómo
construir autoridad cuando al estallar las instituciones de encierro, la
autoridad jerárquica es cuestionada?
¿Podré
construir mi autoridad en el conocimiento, siendo que hoy “la verdad” no ocupa un lugar importante en
la sociedad y hay otras fuentes de
divulgación de saberes?
¿Qué
implica democratizar la vida escolar?
¿Cómo
podremos ejercer nuestro poder si fluctuamos entre la impotencia de sentir que
nada puede hacerse a la omnipotencia de creer que podemos
cambiarlo todo?
|
Nos proponemos revisar artículos y videos que aparecen en los medios de comunicación en Argentina y que refieren a la vida cotidiana en la escuela para contribuir al debate de la formación del ciudadano. Puede consultar también
lunes, 4 de mayo de 2015
LA CRISIS DE AUTORIDAD EN LA ESCUELA. DICHOS , CREENCIAS Y PREGUNTAS
miércoles, 29 de abril de 2015
EL OFICIO DE MAESTRO
Este
video acompaña al libro
Podestá
S. (2006) El oficio de maestro. La
identidad escrita en el cuerpo. Córdoba: autor
Elegimos como título El oficio de maestro. Podría preguntarse por qué oficio y no profesión, trabajo, rol, ocupación o cargo.
“Oficio”, según el mismo diccionario , tiene varias
acepciones, refiere a:
1. Actividad laboral habitual, especialmente la que
requiere habilidad manual o esfuerzo físico.
2. Dominio o conocimiento de la propia actividad
laboral: “sabe muy bien lo que se lleva entre manos, tiene mucho oficio”.
3 .Objetivo o función de alguien o algo.
Estas tres acepciones refieren específicamente a lo que aquí queremos enfatizar: la puesta en juego del cuerpo en nuestro trabajo, el carácter artesanal de la tarea, el peso que tiene la experiencia en el desempeño de la misma y la presencia ineludible de una intencionalidad, un objetivo o una meta que estructura un perfil profesional.
EL TRABAJO DOCENTE
Este
mes se ha publicado en el diario local un artículo que informa que cada vez más
estudiantes eligen ser docentes, eligen transmitir el deseo de aprender.
Con
motivo del DÍA DE LOS TRABAJADORES nos proponemos reflexionar acerca de las
cualidades exigidas para el
ejercicio del trabajo docente.
DE LAS VIRTUDES DEL EDUCADOR – Paulo Freire
El viernes 21 de junio de 1985 se presentó en el
Centro Cultural General San Martín de la ciudad de Buenos Aires, el educador
brasileño Paulo Freire. En su conferencia, en el marco de la
Asamblea Mundial de Educación de Adultos, habló sobre las virtudes del educador.
Freire comienza
su exposición precisando qué entiende él por virtud y
aclarando que no se refiere a las
virtudes de cualquier educador, sino a las virtudes de los educadores y
educadoras comprometidos con una práctica política transformadora.
Como educador, y como político, hay
un tema que me preocupa mucho a nivel práctico-teórico: es la reflexión
crítica sobre las virtudes del educador. No como virtudes con las cuales
uno nace, ni como un regalo que uno recibe, sino por el contrario como una
cierta forma de ser, de encarar, comprender y comportarse, que uno crea a
través de la práctica política, en búsqueda de la transformación de la
sociedad.
Esta virtud no es una calidad
abstracta que existe antes. Es algo que yo creo y porque creo conozco; creo con
los otros y no sólo individualmente. Estas virtudes no son virtudes de
cualquier educador o educadora sino de los educadores y educadoras que estén
comprometidos con un sueño político por la transformación de la sociedad, en el
sentido de CREARSE socialmente, históricamente, para marchar hacia una
sociedad más justa. (Freire, 1985)
Freire habla
de ocho virtudes. En primer lugar menciona la coherencia. “Es la virtud
según la cual necesitamos disminuir la distancia entre el discurso y la
práctica”. La segunda virtud: «saber
manejar la tensión entre la palabra y el silencio». Y explica:
Si yo no
vivo bien esta tensión, si yo no sé escuchar, si yo incluso no testimonio a los
educandos qué es la palabra verdadera, si no soy capaz de exponerme a la
palabra de ellos, que penetre mi silencio necesario, yo termino discurseando
“para”. Y hablar o discursear “para” casi siempre se transforma en “hablar
sobre” que necesaria-mente significa “contra”. Vivir apasionadamente
la tensión entre palabra y silencio significa “hablar con”, para que los
educandos también “hablen con”. En el fondo, ellos tienen que asumirse como
sujetos del discurso y no ser meros receptores del discurso o de la palabra del
profesor.
La
tercera virtud: “trabajar en forma crítica la tensión entre subjetividad y
objetividad, entre conciencia y mundo, entre práctica y teoría,
entre ser social y conciencia”. Al respecto, Freire apunta que es difícil definir esta tensión
porque ninguno de nosotros escapa a “la tentación de minimizar la objetividad y
reducirla al poder de la subjetividad todopoderosa”.
La cuarta virtud Freire la hace residir en «diferenciar
el aquí y ahora del educador y el aquí y el ahora del educando». «Porque en
la medida, aclara Freire, que yo comprendo la relación entre «mi aquí» y «el
aquí» de los educandos es que empiezo a descubrir que mi aquí es el allá de los
educandos».
Las otras virtudes que Freire recomienda a los
educadores son «evitar el espontaneísmo sin caer en posturas manipuladoras»
y «vincular teoría y práctica”. Como séptima virtud recomienda «practicar
una paciencia impaciente», explicada en los términos siguientes:
.... aprender a experimentar la relación, tensa también, entre paciencia e
impaciencia. De tal manera que jamás se rompa la relación entre las dos
posturas. Porque si uno rompe en favor de la paciencia cae en el discurso
tradicional de quietismo. Y si nosotros rompemos esta relación dinámica, tan
dinámica como la relación práctica-teoría, en favor de la impaciencia caemos en
el activismo que olvida que la historia existe
Finalmente, Freire refiere a la virtud de ser capaces
de “leer el texto a partir de la
lectura del contexto”:
Esta es
una de las virtudes que deberíamos vivir para testimoniar a los educandos,
cualquiera que sea su grado de instrucción (universitario, básico o de educación
popular), la experiencia indispensable de leer la realidad sin leer las
palabras. Para que incluso se puedan entender las palabras. Toda lectura de
texto presupone una rigurosa lectura del contexto.
Freire
P. (1985) Conferencia “De las Virtudes del Educador”, recuperada de http://www.region11.edu.ar/publico/portal/doc/biblioteca/virtudeseducador.pdf
Extraído de
Podestá S. (2012) Para pensar la
ética profesional del docente: notas y actividades. Córdoba:
Autori (pp. 94 y 95)
lunes, 20 de abril de 2015
VIOLENCIA EN LA ESCUELA Y MEDIOS DE COMUNICACIÓN
Un alumno mata con una ballesta a un profesor en Barcelona
http://www.clarin.com/mundo/alumno-mata-ballesta-profesor-Barcelona_0_1342665861.html
A propósito de esta noticia nos proponemos reflexionar sobre
Al construir las
noticias sobre violencia en las escuelas, se observa que ciertos medios de
comunicación lo hacen a través de etiquetamientos, rótulos o metáforas que
reducen el fenómeno, lo descontextualizan y lo simplifican. Esta operación
desliza la mirada hacia sentidos estigmatizantes en torno a la escuela y sus
actores.
¿De qué forma se produce este deslizamiento de sentidos? En el
sitio web http://jovenesyeducacion.com.ar
podemos
acceder a ciertas claves para interrogarnos y entender los mecanismos de
ocultamiento ante una noticia periodística referida a situaciones de violencia
en las escuelas.
- ¿Se intenta captar nuestra atención por medio de títulos
impactantes tales como “violencia escolar”? Al adjetivar la violencia como escolar (o
infantil o juvenil), la presenta como intrínseca a la escuela, a los niños o
jóvenes, cuando no lo es. La violencia es siempre relacional, socialmente
construida e históricamente situada y refiere a una multiplicidad de fenómenos y
representaciones sociales.
- ¿Se equipara conflicto con violencia? En realidad, sostenemos
que el no reconocimiento del conflicto genera las condiciones para los actos de
violencia.
- ¿Se emplea el término bullying desde un enfoque patologizante? Esta nominación, tiende
a individualizar el conflicto, atribuyendo el problema de las violencias en la
escuela a ciertos rasgos de personalidad del alumno, o incluso a un gen de la
violencia, sin dar cuenta de las relaciones que se establecen en cada
institución, del contexto social en donde se encuentran los alumnos.
- ¿El “mal comportamiento” de un alumno se descontextualiza? Por lo que termina
siendo explicado como carencias morales, mentales y de valores del sujeto o su
familia.
- ¿Los hechos se van exhibiendo como casos espectaculares? Sabemos que de ser así,
lentamente pasan a conformar “un prontuario de las infancias y juventudes” de
nuestros tiempos.
- Lo excepcional (los hechos de violencia) ¿es percibido como la
norma? Dejando
además a la escuela bajo un manto de sospecha sobre su eficacia en el control
de estas situaciones.
- ¿Se reitera el uso de metáforas que vinculan los hechos
descriptos con cierto peligro o amenaza? Estas metáforas que sostiene la
existencia de, por ejemplo, una “ola” o “epidemia” de violencias en las
escuelas que tiñe todo el cotidiano escolar, o se representa a la escuela como
un campo de batalla.
- ¿Prevalece un enfoque criminológico que asocia mecánicamente
violencia a delito? Esto conlleva, desde esta mirada, la existencia de un gen o
predisposición innata para la violencia.
- ¿En qué sección del diario aparece la noticia? Frecuentemente estas
noticias aparecen en la sección referida al ámbito policial (y no educativo).
- ¿Se utiliza un lenguaje penal? El lenguaje penal
utilizado cataloga a los estudiantes, sobre todo a aquellos atravesados por las
condiciones materiales y simbólicas de la desigualdad social, como
“delincuentes”, “matones”, “menores”, “rateritos”.
- ¿Se judicializa la infancia y la juventud?: la judicialización
consiste en dar un tratamiento criminológico a ciertos comportamientos sociales
que, si bien son transgresiones a las normas y códigos de con-vivencia (vivir
con otros; vivir junto a otros y otras), siempre son interpretados como faltas
graves ante la ley, tomando como referencia la letra del código penal. La judicialización de
la infancia y la juventud es un concepto que se desprende como consecuencia de
las prácticas del sistema legal (punitivo- represivo) de menores. Es por esto
una categoría histórica.
- ¿Se hace una distinción entre niños (sujetos de derechos) y
menores (objetos de tutela)? La categoría “menor” se forja en un circuito de
nominación y tutela que determina que esos sujetos queden inhibidos en su
acceso a otros territorios de la sociedad y la cultura. En cambio, al hablar de
niños, niñas, adolescentes y jóvenes nos situamos en otro paradigma que es el
de la doctrina de la protección integral.
Como
menciona Bourdieu, el periodismo cuenta con una posición privilegiada en la
lucha simbólica por el hacer ver y el hacer creer y es “entre todos los
productores de discursos quién dispone de los medios más potentes para hacerlo
circular e imponerlos”.
Extraído
de la clase Nº 2 del Seminario “Las situaciones complejas en las escuelas. La Guía Federal de
Orientaciones.” Progrma Nacional de Formación permanente Nuestra Escuela . Ministerio
de Educación de la Nación
y UMET. Argentina, 2015
lunes, 23 de marzo de 2015
CONFLICTOS EN LAS REDES SOCIALES
Transcribimos aquí párrafos de la Guía
Federal
de Orientaciones para la Intervención educativa en situaciones complejas
relacionadas con la vida escolar.
Texto completo disponible en
Argentina.
Consejo Federal de Educación. Guía Federal de Orientaciones para la Intervención educativa en situaciones complejas
relacionadas con la vida escolar.
Resolución CFE Nº 217/14- Anexo.
Disponible
en http://www.me.gov.ar/consejo/resoluciones/res14/217-14_01.pdf
(...) resulta
imprescindible que en las redes virtuales se sostengan las mismas pautas de
convivencia y cuidado que en las relaciones presenciales. El espacio virtual
funciona a veces como terreno donde los malos tratos se multiplican a gran
velocidad. En ocasiones, resulta más fácil hacer ciertos comentarios o emitir ciertos
dichos por correo electrónico, en un chat
o a través de una red social, porque no se tiene la proximidad del cuerpo
del otro que permite percibir los efectos que en él provocan lo que se dice.
En el
caso de las manifestaciones por medio de las redes sociales, la recomendación fundamental
que se debe dar a los estudiantes es: lo que se dice por chat o se cuelga en la web
puede causar la misma o mayor incomodidad, daño u ofensa que una conversación
en presencia del otro. Explicarles
que la interacción virtual afecta de idéntica forma la subjetividad y los
vínculos; y por lo tanto requiere de los mismos cuidados. La
singularidad del espacio virtual es su proyección en tiempo y espacio,
trasciende ampliamente las fronteras y perdura en el tiempo. (…) su efecto
se "presentifica" y "transterritorializa", es decir, una
imagen subida a la red en el pasado puede ser recuperada en tiempo
presente, y además atraviesa fronteras puesto que se puede acceder a esa imagen
desde cualquier lugar.
En lo que
se refiere a la cotidianidad de la escuela, las y los docentes podrán habilitar
instancias de diálogo e intercambio con los estudiantes para conversar acerca
de cómo manejarse en el espacio virtual con el fin de aprovechar aquello que
las nuevas TIC ofrecen; pero cuidando también los vínculos. Dar lugar a la voz
del estudiantado es uno de los modos de construir espacios de trabajo sin
violencia.
Cuando se
advierten señales de posibles situaciones de maltrato en la escuela, internet es otra dimensión que se debe
tener en cuenta para conocer qué relaciones están sosteniendo los estudiantes
en ese plano. Conocer quiere decir estar atentos, escuchar, observar,
dialogar, indagar. Esto no significa invadir la privacidad de las y los
estudiantes, y en ese sentido, las acciones de los docentes deben
mantener límites similares a los de la vida presencial.
(…)
En el
caso de que una pelea haya ocurrido frente a un grupo, es clave evitar que se
transforme en una escena mediática:
La
difusión de las imágenes de niñas, niños o adolescentes que participan en
escenas de violencia se convierte en una vulneración de sus derechos, aunque
ellos mismos hayan sido quienes las han difundido. Del mismo modo, pueden
también ser vulnerados derechos de las personas
adultas.
Por
ello, es imprescindible trabajar en torno a que la exposición de dichas
imágenes tiene consecuencias que no son fácilmente reversibles; o que otra
persona puede apropiarse de ellas y divulgarlas. Los adultos deben abordar el
tema para sensibilizar al estudiantado acerca de que lo que se expresa por
escrito queda expuesto y para crear consciencia de que la distancia física no
expresada en lo virtual no disminuye la magnitud de los dichos.
En noviembre de 2013, el Congreso Nacional Argentino aprobó la Ley N° 26.904 de Ciberhostigamiento; así fue
incorporada esta figura al Código Penal. El ciberhostigamiento consiste en
acciones deliberadamente emprendidas por una persona adulta con el objetivo de
ganarse la amistad de una niña o un niño, con el fin de disminuir las
inhibiciones e influir sobre ella o sobre él para que realice acciones de
índole sexual.
domingo, 22 de marzo de 2015
SITUACIONES CONFLICTIVAS EN LA ESCUELA
El conflicto es parte constitutiva de la vida en todas sus
dimensiones. Tiene su origen en la diversidad de los seres humanos y es motor u
oportunidad de cambio y desarrollo, tanto personal como social. Sin embargo, en
nuestra cultura, suele tener una connotación negativa.
Se lo concibe como una desviación del estado “normal” de las
actitudes y comportamientos, se lo asocia a la angustia y al dolor y, por lo
general, se supone que debe evitarse o suprimirse. Incorporamos estas formas de
percibir, de sentir y de actuar a lo largo de nuestro proceso de socialización
y las ponemos en juego en las situaciones de la vida cotidiana.
En este trabajo definiremos conflicto como una
situación en que existen necesidades, intereses, propósitos y/u
objetivos incompatibles o que, al menos, son percibidas así por las partes
involucradas.
Los conflictos son, por lo general, procesos
complejos que se dan en la interacción entre individuos o grupos que mantienen
una relación. Pensarlos como procesos supone que tienen causas que generan su
aparición y que sufren un desarrollo durante el cual se transforman pudiendo
desaparecer, mantenerse relativamente estacionarios o crecer llevando a niveles
mayores de confrontación.
Es conveniente diferenciar entre conflicto y disputa. Para
comprender más claramente esta diferencia podemos realizar una primera
clasificación de los conflictos en abiertos o manifiestos y ocultos o latentes.
“El conflicto abierto es aquel en que las partes involucradas son
conscientes de la situación y actúan de algún modo desde esta conciencia.” El
conflicto se hace, de algún modo, público, se manifiesta como una disputa en la
que cada parte toma una posición o tiene un reclamo explícito que manifiesta en
sus acciones. “Hablamos de un conflicto oculto o latente cuando las
personas implicadas no son conscientes de la situación conflictiva” y, por lo
tanto, no toman intencionalmente acciones en relación con el mismo. Esto no
implica, por supuesto, que el conflicto desaparezca y, también, permite
comprender por qué es positivo que se manifieste: sólo podemos abordar de algún
modo constructivo aquello de lo cual somos conscientes que existe y que nos
afecta.
Otra diferenciación que es importante realizar es
entre conflicto y problema. Un
conflicto puede desarrollarse y manifestarse en una serie de situaciones que se
perciben como problemas y que, en tanto tales, son “solucionables” en el
sentido que habitualmente le damos a encontrar la solución de un problema: éste
desaparece como tal.
Sin embargo, si somos consecuentes con la visión del
conflicto como inherente a la vida humana, queda claro que no todos los
conflictos se “resuelven” como resolvemos un problema.
Muchas veces podemos resolver los problemas vinculados con
un conflicto a través de un manejo constructivo del mismo sin que ello
signifique la desaparición lisa y llana del conflicto sino su evolución o
transformación en una situación que no impide a las partes continuar una
relación positiva. Para que esto sea así se requiere abordarlo en cooperación
con las otras personas involucradas.
Material extraído de
Programa Nacional de Mediación escolar. Cuadernillo Nº 2
Taller de difusión.
viernes, 20 de marzo de 2015
LA FELICIDAD
Hoy se celebra en el mundo el Día
Internacional de la
Felicidad. La pregunta es... ¿Por qué? ¿Cómo se llegó a la
determinación de celebrar un día de la felicidad?
El Día Internacional de la Felicidad se
puso en marcha a iniciativa del Reino de Bután, un país que reconoce la
supremacía de la felicidad nacional por encima de los ingresos nacionales desde
principios de los años '70, cuando adoptó el concepto de un Índice de Felicidad
Nacional Bruta para sustituir al tradicional Producto Interior Bruto (PIB).
La Asamblea General de la
ONU, resolvió en julio de 2012 instaurar el 20 de Marzo como
Día Internacional de la
Felicidad, para reconocer la relevancia de la felicidad y el
bienestar como aspiraciones universales de los seres humanos y la importancia
de su inclusión en las políticas de gobierno. Este es el tercer año que se
celebra en todo el mundo.
Ya los filósofos
griegos antes de Cristo pensaron sobre la felicidad.
Epicuro de Samos
aproximadamente
341 a. C.
- Atenas,
270 a. C.),
fundador de la escuela que lleva su nombre (epicureísmo).
Defendió una doctrina basada en la búsqueda del placer, la cual
debería ser dirigida por la prudencia. Su posición puede leerse en la Carta a Meneceo.
Transcribimos aquí el
comienzo de la misma
Que nadie, mientras sea joven, se
muestre remiso en filosofar, ni, al llegar a viejo, de filosofar se canse. Porque,
para alcanzar la salud del alma, nunca se es demasiado viejo ni demasiado
joven.
Quien afirma que aún no le ha llegado
la hora o que ya le pasó la edad, es como si dijera que para la felicidad no le
ha llegado aún el momento, o que ya lo dejó atrás. Así pues, practiquen la
filosofía tanto el joven como el viejo; uno, para que aún envejeciendo, pueda
mantenerse joven en su felicidad gracias a los recuerdos del pasado; el otro,
para que pueda ser joven y viejo a la vez mostrando su serenidad frente al porvenir.
Debemos meditar, por tanto, sobre las cosas que nos reportan felicidad, porque,
si disfrutamos de ella, lo poseemos todo y, si nos falta, hacemos todo lo
posible para obtenerla.
Texto completo
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